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Masaje Prenatal | Confort y Seguridad en la Gestación

La biología del embarazo exige una capacidad de adaptación hercúlea a los sistemas musculoesquelético, nervioso y endocrino femenino. Junto con el aumento de la curvatura lumbar (dueto al crecimiento uterino), el marcado incremento del volumen sanguíneo corporal expone al cuerpo a una severa sobrecarga diaria (piernas pesadas). El Masaje Prenatal ECO emerge como una terapia correctiva esencial, no farmacológica, escrupulosamente diseñada para sostener la integridad física de la mujer embarazada en un ecosistema de laboratorio de absoluta seguridad clínica, ofreciendo un refugio de sanación libre de ansiedades y riesgos para ella y el bebé.

Cómo funciona

Después de las primeras doce semanas de gestación (primer trimestre), la comodidad se logra mediante una arquitectura terapéutica de decúbito lateral semiinclinado (acostada de lado, preferiblemente el izquierdo para no aplastar la vena cava), totalmente sostenida por sistemas de cojines anatómicos (nido). Las manipulaciones ejecutadas se traducen en un espectro de pases suaves y rítmicos, enfocándose críticamente en las caderas, los extensores de la espalda, la musculatura de los hombros, así como delicados barridos ascendentes en las piernas orientados al drenaje linfático, evitando por completo cualquier presión profunda.

Beneficios

El masaje drena y reasigna los volúmenes de líquido estancados en la periferia, minimizando el clásico edema maleolar (hinchazón de tobillos). También alivia el agotamiento profundo de los músculos estabilizadores de la columna, que sufren los efectos de la relajación articular provocada por los cambios hormonales.

En los contornos emocionales, el impacto es monumental: mitiga el estrés emocional de la espera y libera neurotransmisores calmantes que cruzan la barra placentaria, proporcionando descanso al bebé y reestructurando drásticamente el intermitente y doloroso ciclo de sueño de la futura madre.

Cuándo es ideal

Sesiones fundamentales desde las 14 semanas de embarazo hasta la etapa final del parto, ideales para eludir los dolorosos ataques diurnos (como la ciática y el dolor del nervio ciático inducido por la hiperrotación de la cadera), los trastornos masivos del descanso nocturno o los edemas (hinchazones) que limitan el movimiento o el uso del calzado diario.

Preparación

Se requiere total transparencia clínica en la fecha del check-in, explicando detalladamente tu edad gestacional exacta (semanas) y cualquier directiva contraria dictada por tu obstetra. La ingesta continua de líquidos antes y después es crucial, y desaconsejamos acudir en ayunas absolutas.